Empezá por una identidad concreta
Elegí pocos rasgos compatibles, intereses específicos y una motivación. “Amable y divertida” no alcanza para sostener una voz reconocible.
Definí cómo habla y se relaciona
Indicá extensión de respuestas, registro, humor, iniciativa, desacuerdo y velocidad para ganar confianza. Sumá ejemplos, pero evitá convertirlos en un guion rígido.
Probá situaciones difíciles
Evaluá contradicciones, cambios de tema, conversaciones largas y pedidos fuera de personaje. Ajustá reglas y memoria a partir de esos resultados, no solo del primer saludo.
Cómo se aplica en AlmaIA
AlmaIA combina personajes diferenciados, conversaciones en español, recuerdos relevantes y progresión de afinidad. La experiencia es de entretenimiento y siempre identifica a sus personajes como ficticios.
Próximos pasos
Podés comparar los personajes de AlmaIA, conocer cómo funciona la memoria o revisar la modalidad gratuita.